
Monroe Robertson
La leyenda, según Mockbusters.tv
Hay actores que llenan la pantalla; Monroe Robertson la desborda, y ninguna cámara modesta ha logrado contenerlo del todo: en Adventures of Aladdin su mirada escapaba por los bordes del encuadre. Discípulo declarado de Stanislavski, construye personajes de una vida entera en rodajes de doce días, hazaña que los cineforums de madrugada analizan fotograma a fotograma entre suspiros. En Gladiators exigió que sus enemigos fueran de goma auténtica: cree que un monstruo digital no huele a nada, y él actúa con la nariz.
Semblanza del universo satírico de Mockbusters.tv: elogio humorístico, no biografía factual.

