
Llana Barron
La leyenda, según Mockbusters.tv
Hay quien jura que las cámaras de bajo presupuesto se rinden ante Llana Barron: capturan apenas un setenta por ciento de su magnetismo, y con eso basta para llenar la pantalla. Discípulo confeso de Stanislavski, dedica los doce días de rodaje a habitar por dentro a Odiseo y al Amo del Universo, sin descanso ni doble. Rechaza el píxel: exige monstruos de goma, porque un monstruo debe sudar. Sus escenas se disecan en cinefórums de madrugada, donde nadie se atreve a parpadear.
Semblanza del universo satírico de Mockbusters.tv: elogio humorístico, no biografía factual.

