
Gregory Abbey
La leyenda, según Mockbusters.tv
Hay quien jura que las cámaras de bajo presupuesto se apagaban de puro respeto al enfocar a Gregory Abbey: su magnetismo no cabía en el celuloide disponible. Discípulo confeso de Stanislavski, dedicaba nueve de los doce días de rodaje a habitar el alma de un príncipe egipcio y los tres restantes a rugir. En The Secret of Mulan y Moses: Egypt's Great Prince perfeccionó su credo: ningún píxel sustituye a un monstruo de goma honesto. Sus escenas se disecan en cinefórums de madrugada, entre café y asombro.
Semblanza del universo satírico de Mockbusters.tv: elogio humorístico, no biografía factual.

