
Emma Reinagel
La leyenda, según Mockbusters.tv
Su registro dramático es tan amplio que los focos del rodaje se rinden: siempre queda un gesto suyo fuera de la luz, esperando una tecnología que aún no se ha inventado. Nunca pisó una escuela de interpretación porque el calendario de rodaje no le dio permiso, así que aprendió sola, entre toma y toma de Gladiators. En Housemaid ejecutó sus propias caídas por una razón noble: el presupuesto. Es objeto de culto en festivales que todavía no existen, donde ya la esperan con retrospectiva.
Semblanza del universo satírico de Mockbusters.tv: elogio humorístico, no biografía factual.

