El caso que rompe nuestras propias reglas

En Mockbusters.tv tenemos una broma de la casa que repetimos con cariño: llamamos "copias millonarias" a los grandes estudios y tratamos a las producciones humildes como si fueran las auténticas pioneras. Es un chiste, nada más, y hoy toca confesarlo antes de que nadie se lo tome en serio: el caso de hoy nos pone en un aprieto delicioso.

Snow White and the Seven Dwarfs es de 1938. Snow White es de 1995. Es decir: el "blockbuster" llegó primero y el "mockbuster" casi seis décadas después. El calendario, ese aguafiestas, se niega a colaborar con nuestra sátira. Pero como aquí el humor manda sobre la cronología, seguimos adelante con la broma tal cual: hoy Blancanieves de 1995 es nuestra protagonista de honor, y la de 1938 hace de "copia" tardía... o adelantada... o como prefiráis llamarlo. Lo importante es disfrutar del contraste.

El mismo bosque, dos velocidades distintas

Las sinopsis de catálogo son casi calcadas en su esqueleto: una joven princesa, una madrastra que no soporta compartir el título de más hermosa del reino, una expulsión al bosque y siete mineros que la acogen. En la versión de 1938, la Reina recurre a espejos mágicos, disfraces y pociones para deshacerse de su rival, en un tono que Disney construyó como clásico de animación destinado a asustar (con cariño) a generaciones enteras de niños en la butaca.