El expediente de 1944 (dos veces)

En el archivo de coincidencias de 2018 hay pocas tan jugosas como esta. Por un lado, Nazi Overlord: un pelotón aliado que se adentra en la Francia ocupada en una misión de rescate a contrarreloj y se topa con un laboratorio nazi donde la ciencia ha cruzado todos los límites y los prisioneros ya no vuelven siendo hombres. Por otro, Overlord: paracaidistas estadounidenses que saltan la noche antes del Día D para volar una torre de radio alemana y descubren, bajo una iglesia, un laboratorio trabajando en un suero que la guerra convencional no había previsto.

Sótanos con secretos innombrables, soldados aliados de uniforme, la sombra larga de la esvástica y algo que se mueve en los pasillos donde no debería moverse nada. El terreno es el mismo: terror bélico, Normandía, ciencia nazi fuera de control. Y aquí es donde entra la broma de la casa.

La broma editorial, alto y claro

En Mockbusters.tv tenemos una tradición desvergonzada: llamamos "copias millonarias" a los blockbusters, como si el cine de serie B fuera el original y Hollywood el que llega tarde con más presupuesto y menos hierro en los músculos. Es sátira, no genealogía real. No tenemos pruebas —ni las buscamos— de que nadie "copiara" a nadie. Lo que sí tenemos es una coincidencia temática deliciosa que da para un ejercicio de comparación con la ceja levantada: dos películas del mismo año, mismo escenario histórico, mismo cóctel de nazis-más-ciencia-prohibida, presupuestos que viven en universos distintos.