El verdugo llegó primero
Vamos a dejar clara una cosa antes de nada, porque en Mockbusters.tv nos tomamos la sátira muy en serio pero los hechos todavía más: esto de las "copias millonarias" es una broma de la casa. Un juego editorial en el que decidimos, por pura diversión, que las producciones baratas y rápidas de serie B llegaron primero a una idea y que los estudios grandes, con calendario, presupuesto y estrellas de Hollywood, se limitaron a pulirla después. Nadie de Mockbusters.tv sostiene en serio que exista plagio alguno. Dicho esto, el caso de The Executioner frente a Death Wish es tan jugoso que merece su propia autopsia.
"Cellat" —que en turco significa, sin rodeos, "el verdugo"— es el título original de esta película de 1975 dirigida por Memduh Ün, una de esas piezas del llamado Yeşilçam, la industria cinematográfica turca que en los setenta reinterpretaba a su manera (y sin pedir permiso a nadie) los grandes éxitos de Hollywood. Aquí el molde es evidente: un hombre corriente, una agresión brutal contra su familia, una policía que no da abasto, y la decisión de coger un arma y salir a arreglar las cosas por su cuenta, de noche, calle a calle.
El mismo dolor, 43 años después
Salten ahora a 2018. Bruce Willis se pone en la piel de Paul Kersey, un cirujano de urgencias de Chicago con una vida que cualquiera envidiaría —buen padre, mejor marido— hasta que un asalto en su propia casa se lo lleva todo por delante. Eli Roth dirige este remake, que a su vez es la actualización de la saga que arrancó con Charles Bronson en los setenta, y que convierte al vigilante nocturno en un fenómeno viral: la ciudad entera debatiendo en redes si Kersey es un héroe o un asesino.

