La cronología no miente (aunque nosotros exageremos un poco)

Vamos a lo objetivo primero: Age of Dinosaurs se estrenó en 2013. Jurassic World llegó en 2015, dos años después, con la maquinaria de un estudio grande detrás. Eso es un hecho verificable y hasta ahí llega lo que podemos jurar sobre mesa.

A partir de aquí entramos en el terreno de juego de Mockbusters.tv, que ya conocéis: nuestra broma editorial de la casa consiste en tratar a los mockbusters como "los originales" y a los blockbusters como sus "copias millonarias" que llegaron después con más presupuesto y menos gracia. Es una sátira, no una teoría de la conspiración sobre Hollywood robando ideas en una cafetería de Burbank. Dicho esto, que nadie nos quite el placer de jugar con las fechas.

Dos maneras de sacar un dinosaurio a pasear

La premisa de fondo es la misma: la ciencia trae de vuelta a las bestias más antiguas del planeta y, en algún momento del segundo acto, alguien pierde el control de la situación. Ahí se acaban los parecidos de guion, porque cada película resuelve el problema a su manera y con los medios que tiene.

Jurassic World apuesta por la escala: Isla Nublar reabierta veintidós años después del desastre original, un parque temático plenamente operativo, un híbrido de laboratorio diseñado para vender entradas de merchandising dentro de la propia ficción, y Owen Grady tratando de sostener con cuatro velociraptores algo que se parece a la confianza mutua justo cuando todo se va al garete. Claire Dearing dirige las operaciones y, por si el caos necesitaba un ingrediente más, tiene a dos sobrinos paseándose por la isla en el peor momento posible. Es cine de gran presupuesto que sabe exactamente lo que quiere: espectáculo de parque temático dentro de una película sobre un parque temático, con toda la ironía que eso conlleva.